San Martín, la fiesta de Los Humanitarios, en Moreda, Aller.
Dicen que en esta fiesta se bebe mucho
Yo creo que lo normal en cualquier fiesta, yo tomé unos culetes....
...Y lo que si os puedo decir es que se bebe diferente. Igual vuelvo
Dicen que en esta fiesta se bebe mucho
Yo creo que lo normal en cualquier fiesta, yo tomé unos culetes....
...Y lo que si os puedo decir es que se bebe diferente. Igual vuelvo
La cristalera de la sala estaba cubierta de transparencias azules con un recorte como un mensaje de código morse, y al fondo se dibujaba la silueta de otro edificio industrial. La asociación de ideas (imágenes) fue instantánea y gratificante.
Felicidades a Natalia por su trabajo, y al resto de participantes y a la organización, encabezada por Marta Fermín. Fue un placer pasearme por allí y dejarme volar en el tiempo hasta otro limite.
El momento fue duro, emocionante; niños, mayores, madres con bebes, incluso mascotas... Fue un tiempo para lágrimas, abrazos, risas y también algunos encuentros, ya que parte de los desplazados tenía algún lazo con Asturias.
La solidaridad y el cariño colmaba el ambiente.
Tendrá que llegar un momento en el que algien descubra ese “botón” que nos hace saltar los buenos sentimientos, o quizá, que logre soltar el cable que crea el cortocircuito y provoca el odio y el desprecio.
Todos los que estábamos allí somos lo mismo que los que no estaban, HUMANOS.
Humanos que en ese momento teníamos activado el sensor adecuado para la causa precisa, pero que somos iguales que los otros que no lo tienen. No hace falta retroceder a la historia de las guerras pasadas. Todos podemos ser buenos, pero tenemos nuestros demonios y rápido encontramos un razón para justificarnos. “Con las ganas que tengo de ver rodando por la escalera a ese imbécil que siempre va provocando con la camiseta del equipo rival”
Bienvenidos vecinos, ojalá os podamos hacer la vida fácil.
La concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Mieres programó una muestra del artista Anthony McCall bajo el titulo "Solid light and performance works".
Fui dos veces, y ahora que mientras escribo esto, está cerrando sus puertas definitivamente, me arrepiento por no haber ido más veces.
Si la fotografía es escribir con luz, aquí además se trataba de jugar con ella, una luz sólida que nos permite cortarla o interrumpirla, desviarla y sobre todo, disfrutarla.
Esta vez el repaso será más ligero, ya que la espalda solo me dejó producir durante la mitad del año. Espero que la cosecha no se resienta demasiado.
Llevamos tiempo desayunando, comiendo y cenando titulares sobre la subida del precio de la luz, y en el polígono de Bobes, Siero, donde se construye la nueva nave de Amazon parece que no necesitan ni una linterna. No se cuanta actividad habrá, no se aprecia mucha, aunque seguro que haberla hayla.
Hice está foto durante el Festival VESU, que se celebró hace poco en Oviedo, en la fábrica de armas de La Vega. Desde el principio me resultó algo "familiar" que no llegué a identificar en el momento, pero hoy, después de pensar un poco, con música de fondo, por supuesto, se me encendió la bombilla y automáticamente relacioné la imagen con la portada del LP de Hüsker Dü, Warehouse: songs and stories. Así que puse Ice cold ice, mi canción favorita del disco y subí un poco el volumen.