
Y una vez más, Peña Mea, volviendo a casa en una tarde de lluvia, al doblar una calle vi esa "raja de luz", desenfundé y monté el 200, pero Peña Mea ya no estaba, espere un poco, a ver si tenía una segunda oportunidad, pero la lluvia me obligo a retirarme. Justo al entrar en casa llegó la segunda oportunidad, y esta vez si dispare a tiempo.